Eliminación de piojos: ¿Cómo terminar con las liendres?

Como ya sabrás, la eliminación de piojos es una tarea meticulosa. Como expertos, te recomendamos que solo acudas a centros especializados para encontrar una respuesta adecuada. De esta manera, es posible certificar que estos parásitos y sus huevos son retirados de la cabeza de nuestros pequeños. ¿Sabías que es más difícil luchar contra las liendres que contra los propios piojos? ¿Quieres saber por qué?

Por otros artículos de nuestro blog, ya tendrás claro que estos insectos pueden resultar muy molestos. Eso sí, por suerte no transmitirán enfermedades, aunque la preocupación de los padres siempre será alta. Si has tenido que pasar por este proceso, sabes de lo que estamos hablando.

Pero, ¿por qué decimos que es mucho más sencilla la eliminación de piojos que de liendres? En primer lugar porque, como recuerda la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap), estos parásitos son más fácilmente detectables que los huevos. Una de las razones es que las propias liendres se sitúan a un centímetro de la raíz del pelo. Esto lleva a situaciones de confusión con caspa o con casos de dermatitis.

Desde Adiós Piojos queremos darte un pequeño truco para poder diferenciar las liendres, la caspa y las escamas de la piel provocadas por la dermatitis: las dos últimas se desprenden con mucha facilidad del pelo y la cabeza, mientras que los huevos están pegados y su retirada es mucho más complicada.

Cómo terminar con las liendres

Como especialistas en la eliminación de piojos, podemos contarte que, si queremos deshacernos de forma definitiva de los piojos, no podemos bajo ningún concepto olvidarnos de las liendres. Si no lo hacemos, estaremos condenados a que este inconveniente se reproduzca una y otra vez. De hecho, la mayor parte de las reinfestaciones son consecuencia de no haber extraído las liendres de manera correcta.

Para asegurarnos que esto no ocurra con nuestros hijos, lo más conveniente es acudir a un centro especializado y con experiencia. Además, las revisiones periódicas de la cabeza de los pequeños son fundamentales y la lendrera, un aliado muy poderoso que no podemos olvidar.

No te olvides tampoco que un solo piojo es capaz de colocar ocho huevos al día. Con esta capacidad reproductiva, incluso un número muy bajo de parásitos puede suponer un riesgo futuro muy grande. No hay que desistir. Es muy conveniente revisar mechón a mechón toda la cabeza de nuestros hijos.

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